El validador algorítmico cubre las cláusulas más comunes. La revisión humana
cubre el resto: redacciones atípicas, cláusulas legales pero desfavorables para
tu caso concreto, y propuestas de negociación con el vendedor. Por 39 €.
Información jurídica orientativa, no constituye asesoramiento personalizado.
Si la inmobiliaria mete cláusulas no estándar (renuncia tácita de derechos, condiciones resolutorias raras, plazos calculados en días naturales en lugar de hábiles), el motor no las reconoce. El especialista las lee, las interpreta y te explica qué implica firmarlas.
Un plazo de escritura de 30 días es legal · pero si tu banco tarda 60 en aprobar la hipoteca, esa cláusula te quema las arras. El especialista cruza tu plazo real con el contrato y te lo dice claro antes de que firmes.